
Joles Sennell (seudónimo de Josep Albanell i Tortades) escribe aquí su primera novela infantil, una obra sugerente que cautivará también al público adulto. La historia, que gira en torno a un misterioso libro cuyas páginas parecen estar en blanco, reivindica el poder de la imaginación, un elemento vital en la infancia, quizás hoy más que nunca.
Al estar estructurada en tres partes bien diferenciadas, es una obra ideal para leer en compañía. Es muy probable que los niños hagan preguntas durante la lectura, por su atractivo tema y porque utiliza algunas palabras y expresiones que hoy se oyen menos.
En mi opinión, la novela logra su objetivo: atrapar la atención y despertar la curiosidad de pequeños y mayores. Aunque la primera parte es la más lograda y ciertos pasajes de la segunda y la tercera pueden perder algo de ritmo, el bache se supera fácilmente. El fascinante universo que propone Sennell consigue que el lector vuelva a engancharse de inmediato.