
Se trata de una novela centrada en la vida de un muchacho de origen inglés que vive en Sudáfrica, durante los años anteriores y posteriores a la Segunda Guerra Mundial.
El relato comienza cuando el niño tiene cinco años y es enviado a un internado, donde sufre las vejaciones de sus compañeros, una banda de jóvenes afrikáners con simpatías nazis. Termina una docena de años más tarde con la venganza del protagonista.
Esta novela contiene una serie de elementos positivos: ejemplos de personas generosas y entregadas, elogio del valor, la perseverancia, la amistad, la nobleza de carácter, etc. Desgraciadamente, los principales personajes positivos son arreligiosos o incluso antirreligiosos.
Hay una presentación caricaturesca de la religión y algunas páginas con un tono algo naturalista.