
El libro recoge un curso impartido en los año 50 del siglo XX sobre una categoría fundamental del cristianismo: el concepto de 'hermano'. El significado que alcanza este término y las consecuencias que trae consigo dependen, en último término, del concepto que se tenga de Dios y de su paternidad. El autor, tras estudiar los textos bíblicos y la historia de las religiones, propone cuatro tesis teológicas en contraste. Primera: la fraternidad depende de la imagen que se tiene de la paternidad de Dios. Segunda: la fraternidad cristiana se antepone a la biológica (familia) y a la social (ciudadanía). Tercera: el cristiano es, antes de nada y sólo, hermano del cristiano. Cuarta: el cristiano es hermano para servir a los que están fuera de la comunidad cristiana.