La ciudad solitaria. Aventuras en el arte de estar solo

[The Lonely City: Adventures in the Art of Being Alone ]
Año: 
2017
Género: 
Público: 
Editorial: 
Capitán Swing
Ciudad: 
Madrid
Año de publicación: 
2017
Páginas: 
279
Valoración moral: 
Género: Pensamiento
Sin inconvenientes.
Requiere conocimientos generales en la materia.
Lectores con formación específica en el tema.
Presenta errores doctrinales de cierta entidad.
El planteamiento general o sus tesis centrales son ambiguos o se oponen a las enseñanzas de la Iglesia.
La obra es incompatible con la doctrina católica.
Calidad literaria: 
Recomendable: 
Transmite valores: 
Contenido sexual: 
Ideas contrarias a la doctrina de la Iglesia: 
La calificación de las distintas categorías proviene de la opinión de los colaboradores de Delibris

A partir de una traumática experiencia sentimental, Olivia Laing se interesó seriamente por el síndrome del solipsismo. En este ensayo realiza una investigación biográfica en famosos solitarios, artistas o literatos contemporáneos: Edward Hopper (+ 1967), Andy Warhol (+ 1987), Valerie Solanas (+ 1988), Henry Darger (+ 1972), Klaus Nomi (+ 1975) y David Wojnarowicz (+ 1992), el conocido autor de la serie fotográfica Arthur Rimbaud en Nueva York, todos ellos en el ámbito de la ciudad neoyorkina y –salvo Darker- muy introducidos en el entorno cultural del East Village. Laing introduce en su ensayo un capítulo entero como memorándum de los primeros años de la epidemia de sida, que contribuyó en gran medida al desbarajuste ideológico entre los intelectuales de la ciudad.

En el estudio antropológico de Laing queda claro que la génesis de esa soledad depresiva, que condiciona muy seriamente a los personajes que ha elegido, está muy relacionada con una infancia de abandono y sufrimiento, con experiencias de sadismo y homosexualidad: esta, con el tiempo, cobra la fuerza de lo consuetudinario. El fondo ideológico del ensayo es freudiano (H. S. Sullivan y Melania Klein) y -obviamente- permisivo: más aún, la autora alaba sin reservas la utopía anarco-sexual, como cauce para ampliar el territorio erótico y alternativa preferible al matrimonio, institución enemiga de la libertad. También sugiere abrir espacios para la lujuria en la conducta sexual humana, como remedio a la actual epidemia de soledad. Es posible que en todo lo anterior influya un hecho autobiográfico: Laing reconoce que se crió con una pareja de lesbianas y que desearía utilizar la ideología de género de forma más radical.

Olivia Laing reside en Cambridge, Reino Unido. Se encargó de la sección cultural de The Observer y en la actualidad colabora regularmente con The Guardian y The Times Literary Supplement.

Autor: Fernando Jadraque Sánchez, España, 2019