
Hace 10 años Nicolette Farrel se fue de su pequeño pueblo Cooley Ridge después de que Corinne, su mejor amiga, desapareció sin dejar rastro. En Filadelfia tiene una existencia exitosa donde vive con su prometido. Tiene que volver a su ciudad natal a atender a su padre enfermo y a vender la casa familiar. Pronto se ve metida en un drama pues desaparece su vecina Annaleise. Decide buscar la verdad y salen a la luz secretos acerca de su familia, sus amigos y lo que sucedió hace 10 años.
Es un thriller psicológico, ágil, bien escrito, adictivo, con muchos giros y un final inesperados. Lo más destacado es el perfil elaborado con cuidado de cada uno de los protagonistas. También es original el modo como relata el pasado: a la inversa del tiempo, empieza por el día 15, luego el 14 y así hasta que llega al día 1. Aquí se cumple lo que dice el refrán popular “pueblo chico, infierno grande”. Todos tienen una sombra oscura, hay mentiras en sus vidas y se resalta de modo especial la maldad de los personajes, la crueldad psicológica a la que pueden llegar. La ambientación es sórdida e inquietante. Deja en el lector un regusto de pesimismo y desesperanza. Ninguno busca su redención.