
Barbara Mutch es sudafricana, nieta de inmigrantes irlandeses, y estudió en la Universidad de Rhodes, en Ciudad de El Cabo. Ya ha publicado otra novela -La hija de la criada- en la que también intenta combatir los prejuicios ambientales del apartheid.
La chica de Simon’s Bay pertenece al género “rosa”. Su acción transcurre durante las primeras decenas del siglo XX en una base de la Marina Real británica en Sudáfrica. La protagonista, Louise Ahrendts, es una chica de ascendencia hindú y por tanto de piel oscura. Por esta razón, sufrirá todas las restricciones de una política segregacionista que se fue instaurando cada vez con mayor virulencia en el país. Superándose de modo heroico, logrará no obstante trabajar de enfermera en el Hospital Militar de la base. Allí se relacionará con David Horrocks, un marino inglés, de noble familia, casado. El romance les lleva a la intimidad física, al margen de un matrimonio que les es imposible contraer. Los avatares de la Segunda Guerra Mundial no podrán arreglar la situación, ni tampoco el paso de los años.
Literariamente cuidado, y con buena ambientación histórica, el relato está redactado con delicadeza formal. Se narra una escena de adulterio, que aparece justificada. La protagonista, de religión hindú, en una situación se referirá con respeto a los que creen “en Jesús o en Alá”, pero con la indiferencia de quien no cree en ninguno de los dos.