
Edit, la hermanita de los pobres, se está muriendo justo en la noche de Fin de Año, cuando el carro de la muerte se acerca también al agonizante David Holm, hombre borracho, agresivo y de malas costumbres. El contraste entre la bondad de Edit y la maldad de David se pone de manifiesto a lo largo del relato al encontrarse ambos al final de su vida. La autora sitúa a los personajes en el umbral de la vida y la muerte, en un ir y venir de un lado al otro, en la frontera entre la muerte y la vida. La hermana María atiende a Edit, así como su madre. La esposa e hijos de David son otros de los personajes. Nadie puede ver los espectros de sus seres queridos, pero su influencia es notoria. El carretero de la muerte le deja tiempo a David y crea situaciones para que se redima y pueda pedir perdón.
Le duele segar la vida antes de que el alma llegue a la madurez.
A lo largo de la novela destacan el amor, los remordimientos, el perdón, la plegaria, la crueldad, el egoísmo, la venganza y la indiferencia, en continuo contraste.
Es impresionante la solicitud y la dedicación de la hermana Edit por convertir a una persona perdida.
La autora, primera mujer en recibir el Premio Nobel de Literatura en 1902, consigue una novela intrigante y, a pesar del tema, no está exenta de un fino sentido del humor.