
Bruno Salvador, el protagonista de esta novela, es un intérprete acreditado para actuar ante los tribunales en las lenguas swahili y otras lenguas tribales de la zona oriental del Congo. Los servicios secretos ingleses solicitan su participanción en una encuentro secreto, en el que se preparará un golpe de Estado. Cuando Bruno averigua los aspectos menos honrosos de la trama, intenta reconducir las cosas a una solución más honesta. Desde el punto de vista moral, hay que señalar que el protagonista abandona a su legítima esposa para vivir maritalmente con una enfermera, y recuerda frecuentemente su adolescencia en una misión católica africana, donde los misioneros tenían una conducta poco ejemplar. A lo largo del libro hay varias concesiones al erotismo. Además, no faltan escenas crueles, de torturas para extraer información, etc.