
La Biblia y el Evangelio puede ser considerado un esbozo divulgativo y de buen nivel de eso que se llama una “teología bíblica”, esto es, una aproximación sintética a la Sagrada Escritura. Si a esto se suma la competencia del autor y su experiencia vital (converso desde el protestantismo), el libro puede ser sumamente interesante como subsidio para una primera aproximación a la Biblia para personas de buen nivel de formación.
El libro es de 1953 (segunda edición corregida) y de esto se derivan algunos límites. El más serio es que no ha podido contar con la Constitución Dogmática Dei Verbum. A pesar de esto, no ha perdido del todo su validez y no en vano Cerf publicó una reimpresión en 2009. La edición española tiene algunos puntos discutibles. En primer lugar, la introducción tiene un planteamiento que podría debilitar la confianza en la Escritura como palabra de Dios, pues parece dar más importancia a las disposiciones del lector que al hecho fundamental de que la Biblia tiene su origen en Dios que quiere, evidentemente, ser entendido. En segundo lugar, la traducción resulta algo pesada y, a veces, se encuentran pasajes de difícil comprensión. Se registran también un número elevado de errores, sobre todo en la transcripción de palabras extranjeras.