
La contraportada indica “Dogko vive en la calle y duerme en la estación de Seúl. Tiempo atrás tenía un trabajo, una casa, una familia, pero un día lo perdió todo. Incluso la memoria. Cuando encuentra un monedero, decide entregarlo a su dueña, la señora Yeom, una profesora de mediana edad que gestiona una pequeña tienda abierta las 24 horas.”
Estas tiendas son habituales en Corea y Japón. Son de espacio muy reducido y puede atenderlas un solo dependiente. Venden un poco de todo: cerillas, tabaco, sake, café, y un largo etc. etc. Los personajes en esta novela son: Dogko, la Sra. Yeom y su familia, los empleados y varios clientes. La trama continúa con soltura hasta un final feliz y esclarecedor. Abundan palabras malsonantes. Debido quizás a la traducción, que permite también muchas palabras coreanas, sin acompañarlas de notas explicativas.