La abolición del hombre

[The Abolition of Man]
Año: 
1943
Género: 
Público: 
Editorial: 
Encuentro
Año de publicación: 
2016
Páginas: 
130
Valoración moral: 
Género: Pensamiento
Sin inconvenientes.
Requiere conocimientos generales en la materia.
Lectores con formación específica en el tema.
Presenta errores doctrinales de cierta entidad.
El planteamiento general o sus tesis centrales son ambiguos o se oponen a las enseñanzas de la Iglesia.
La obra es incompatible con la doctrina católica.
Calidad literaria: 
Recomendable: 
Transmite valores: 
Contenido sexual: 
Contenido violento: 
Lenguaje vulgar u obsceno: 
Ideas contrarias a la doctrina de la Iglesia: 
La calificación de las distintas categorías proviene de la opinión de los colaboradores de Delibris

Quizá no sea éste el libro más conocido de C. S. Lewis, autor de las “Crónicas de Narnia” llevadas al cine, pero posiblemente sea el más profundo y lúcido. El profesor de Oxford hace aquí un diagnóstico de la sociedad moderna en un momento de profunda crisis ante el drama de la Segunda Guerra Mundial. ¿Qué presupuestos morales han podido dar lugar a este descalabro? pues el libro se publica en 1943, aunque nace de unas conferencias dadas en 1941 sobre el Bien y el Mal como clave de la existencia del universo.

Inicia el libro con una reflexión sobre una conocida historia inglesa que procede de un libro escolar: un grupo de turistas están contemplando un paisaje con unas cataratas y uno de ellos exclama: “¡Esto es sublime!” y comentan dos turistas:  « Cuando el hombre dice "Esto es sublime” parece estar haciendo un comentario acerca de las catara (...) Pero realmente (...) no está haciendo un comentario sobre las cataratas, sino un comentario sobre sus propios sentimientos. Lo que dice realmente es: Tengo sentimientos asociados en la mente con la palabra "sublime"; abreviando, está queriendo decir “Tengo sentimientos sublimes"». 

En este fragmento se plantean un buen número de cuestiones profundas recogidas a modo de sumario bien presentado. Pero los autores no se detienen aquí, añaden: «Esta confusión se nos presenta continuamente en el uso del lenguaje. Parece que estamos refiriéndonos a algo objetivamente importante cuando, en realidad, solo estamos haciendo referencia a nuestros sentimientos. Pero si hablamos solo de sentimientos, y no de valores objetivos, no se puede hablar de “obligaciones morales”.

Si los juicios de valor solo son sentimientos subjetivos, no se puede hablar de verdadero o falso, de malo o bueno. Esta es la raíz del relativismo moral que vivimos en Europa. Para Lewis la solución pasa por inculcar los sentimientos adecuados a cada acción. Existe -dirá- un orden objetivo (“Tao”, lo llama) de cosas que merecen cierto tipo de sentimientos; aquí podríamos hablar de ecología ética: un orden que, si no se respeta, podría arruinar las relaciones humanas. El autor repasa una serie de tradiciones morales (ilustraciones del “Tao”, llama) que van desde la tradición china al Decálogo de los judíos, pasando por la tradición egipcia o los aborígenes australianos.

Autor: Vicente Huerta, España
Fecha de actualización: Ene 2024

Otras reseñas

Valoración moral: 

El autor parte de la lectura casual de un pequeño libro de Lengua destinado a niños y niñas del ciclo escolar básico. Se trata de una obra cualquiera, con el único valor de ser representativa de quienes niegan que el lenguaje no se refiere a nada objetivo: parece que nos estamos refiriendo a algo muy importante y, en realidad, sólo estamos haciendo referencia a nuestros propios pensamientos. Lewis se propone desmontar esta idea, y, concretamente, el relativismo moral, mostrando la permanencia e inmutabilidad de la naturaleza humana y de los principios éticos fundamentales.

R.G.P.- R.M.B. (2007)