
Son las memorias del acto académico de la Facultad de Teología sobre Jutta. Tuvo lugar el 3 de noviembre de 2021 en la Universidad de Navarra. El objetivo es recordar su figura como persona, como teóloga, como maestra querida por sus discípulos y como cristiana. Se recogen los principales jalones de su biografía personal y académica.
Bárbara Schellenberg, también alemana, reseña su personalidad y su itinerario científico; la conoció y trató desde su juventud. Subraya su humildad y el gran corazón, especialmente ante los débiles. Margarita Martín Ludeña fue la última persona a la que la profesora dirigió la tesis doctoral: la presenta como una mujer libre, en el mejor sentido de la palabra; comunicaba libertad. Don José Morales brinda un perfil de Jutta como teóloga. Para ella, la buena teología equivalía a un arte de vivir. Era un servicio para la Iglesia y para la humanidad. Su trabajo teológico fue una búsqueda de la verdad llena de amor y un amor siempre en búsqueda de la verdad. La suya era una teología hecha vida.
Los tres aspectos más notables que vivió y comunicó son la humildad, la verdad y la libertad. Dedicó esfuerzos notables y agudas reflexiones a la mujer como asunto teológico y humano, en sus diversas vertientes. Además de la libertad y la mujer, su tarea se centró en la noción de teología, el laicado y el ecumenismo, con la convicción de que no podía abarcar todo el horizonte de estas materias.