
Novela que describe las alegrías, tristezas, esplendores y riesgos de los cristianos de la iglesia primitiva. Junia, hija de un senador romano, tenía dinero, poder, todas las comodidades humanas y un futuro por delante. Pero cuando su mejor amiga, Marcia, es martirizada a causa de su fe cristiana, Junia se siente atraída por la religión que había hecho tan amable a Marcia.
El libro muestra la grandeza y los dilemas de los primeros cristianos; ilustra vívidamente que la fe conduce a vivir de forma cristiana, con valentía, a personas corrientes; hace ver que el atractivo de la nueva religión fue acompañado por la lucha social, las divisiones familiares y el riesgo de sentencia de muerte para aquellos que tuvieron la valentía de abrazarla. Es un testimonio de la fe fortísima de tantos santos y mártires reales en el período que retrata con gran maestría.