
Jesús Morrás Santamaría (Azcona, Navarra, 1923), más conocido como Tarsicio de Azcona, es religioso capuchino e historiador, especialista del siglo XV. Esta monografía es un clásico de la bibliografía isabelina. Lejos de la alabanza aduladora de los cronistas de su época y de la crítica ideologizada de siglos posteriores, el padre Azcona nos ofrece un “estudio crítico” con “planteamiento documental”: todo lo que nos cuenta sobre Isabel está apoyado por referencias escritas, siguiendo una “férrea metodología: determinar críticamente los hechos, entenderlos genéticamente y exponerlos con serena y limpia concisión”, lejos “de todo prejuicio, de toda animadversión y de todo fanatismo”. El retrato que resulta de la Reina católica “es bastante consistente” y “soporta con éxito la privación de todo halo legendario”, que nunca ha necesitado.
Para llegar a este punto Azcona no solo ha revisado la bibliografía precedente y las fuentes impresas, sino que también ha buscado nuevos datos en fondos documentales inéditos (33 archivos españoles y extranjeros) incorporando resultados y profundizando en la investigación; de modo que este trabajo ha abierto rutas innovadoras para la posterior investigación isabelina. El autor subraya la labor de Isabel en la elaboración y forja del estado castellano presentándola como iniciadora de la historia moderna española. En comparación con otros estudios, dedica amplio espacio a la tarea de reforma de la Iglesia que Isabel se impuso en sus reinos, y también, junto con el Rey Fernando, en los de la Corona de Aragón, resaltando el peso de los diferentes estamentos eclesiásticos en una sociedad sacralizada como aquella.