
Esta obra es el centro de los 33 volúmenes que son un Tratado de Educación Personalizada y no un conjunto de libros. El título responde a la intención del autor de transmitir que la educación personalizada no es un método de enseñanza sino una concepción educativa basada en la noción de persona. Sus radicales muestran la grandeza de lo que es: un ser libre, singular y abierto que tiende a la verdad, al bien y a la belleza: son expuestos magistralmente. Por eso educar es enseñar a vivir, mostrar el sentido de la propia existencia y ayudar a que cada uno tenga un proyecto para realizarla, de este modo cada ser humano construye la propia personalidad. “La finalidad de la educación personalizada se expresa del modo más sencillo diciendo que con ella se intenta formar excelentes personas”.
Se estudia el contenido y los campos de la educación y de modo especial la aspiración universal a la felicidad que es el sentido de la vida humana. Expone los ambientes educativos y las cuatro formas de actividad educativa: juego, trabajo, estudio y lucha. Los agentes educativos son los alumnos como protagonistas y los padres y profesores como mediadores. Analiza los métodos, programas y la organización escolar.
El autor (1911-1998) fue el primer doctor en Pedagogía de la universidad española y ha dejado una huella indeleble en todo el campo de la educación por lo que tiene numerosos discípulos. Es un libro ampliamente recomendable para quienes tienen interés en el ámbito pedagógico.