
Apasionante recorrido por la historia de la ignorancia en sus diferentes formas y circunstancias, históricas o recientes. Un tema amplio y difícil de cerrar en un único tomo. Burke distingue varios tipos de ignorancia, desde la ignorancia activa, no querer saber; la ignorancia autorizada, el rechazo colectivo a saber la verdad, o la ignorancia moral, voluntaria o no, para saber lo que está bien o mal. Son muchos los aspectos tratados de manera amena y cada uno de los capítulos se podrían alargar para rellenar nuevos tomos.
Burke deja planteado un dilema que también resulta interesante, la humanidad sabe ahora más que nunca, pero los individuos no saben más que sus predecesores, pues los viejos conocimientos se han perdido para dejar espacio a los nuevos. Una cuestión que ya fue señalada por otros escritores, como C. S. Lewis para quien “todo nuevo aprendizaje se hace sitio creando una nueva ignorancia” o Von Hayek que recordaba que cuanto mayor es el conocimiento colectivo, “menor es la proporción de todo ese conocimiento […] que una mente puede absorber” y es que conforme avanzamos se abren nuevos agujeros de desconocimiento o aparecen nuevos dirigentes que se empeñan en esconder la verdad.