
El libro cuenta la infiltración del movimiento "woke" en Hollywood, a través de numerosas anécdotas de "cancelación" y testimonios de guionistas. Para el autor, prescindiendo de lo objetivo que pueda haber y de la justicia de algunas reivindicaciones, el movimiento woke se ha convertido en un auténtico tirano de la opinión pública, ha caído en la victimización gratuita en muchos casos y se ha convertido en un arma política de demócratas contra republicanos. El resultado es desastroso para la industria: porque los guionistas y productores "woke" buscan más educar que entretener, y a veces lo hacen con presupuestos y problemas muy alejados de la vida real. En consecuencia, el desencanto del público aumenta, las salas se vacían... y, mientras tanto, la misma industria deja al margen a los autores cuyas historias no son lo suficientemente "woke", en una política del olvido y la censura que es incluso mayor que cuando existían las listas negras.
El libro no permite hacerse una idea cabal de cómo esto ha llegado a producirse, porque Totó recopila anécdotas y casos destacados y reflexiona sobre ellos, sin hablarnos de los posibles entresijos de lobbys, ni de reuniones o políticas de empresas de modo sistemático. Sin embargo, tiene su interés para ver la magnitud del movimiento, y la presión que pueden llegar a ejercer los medios de comunicación de Hollywood sobre actores, guionistas y productores.