
Historia de una revuelta anabaptista que mantuvo fanatizada a la ciudad de Münster en 1535, pocos años después de la reforma luterana. Una alegoría de la revolución francesa, de la revolución soviética y, por supuesto, de la revolución nacional socialista alemana. Un sastre, junto a un pequeño grupo de anabaptistas holandeses, llega a la ciudad con su nuevo mensaje, enfrentado a católicos y luteranos: el bautismo solo es válido en los adultos, hay que huir de lo superfluo y de la moda, que no tienen ningún problema en requisar y guardar personalmente; introducen la poligamia, desaparece el humor y la alegría de vivir en sociedad. Visionarios e iluminados que reciben mensajes o escuchan voces establecen el sistema social gobernando a golpe de profecía y espada. El proceso se ha repetido en numerosas ocasiones: aparece una nueva clase dirigente, cambian el nombre de las calles, secularizan las iglesias y se crea un enemigo común –el obispo de Colonia–, se gratifican las difamaciones y acusaciones, aparecen el miedo, el terror y siempre la propaganda. Una locura colectiva que castigó a toda la comunidad. Como dice un cronista de la época, “hicieron lo que se les antojó y el diablo estalló en carcajadas”.
Sin embargo, lo más interesante es seguir conociendo al autor Friedrich Reck, nacido en Prusia oriental (actual Polonia) cerca de la frontera rusa, de familia aristocrática y militar, profundamente luterana. Encauzado hacia la carrera de las armas, la abandona para estudiar medicina y, luego, dedicarse a las artes y la literatura en Baviera. Se convirtió al catolicismo, en 1933, “el último baluarte frente a la barbarie” y, como era de esperar, la impresión de este libro fue requisada en 1937 por el gobierno nazi. Detenido por la Gestapo, en 1944, fue trasladado al campo de Dachau, donde murió en 1945, dos meses antes de finalizar la Segunda Guerra Mundial.