
Un clásico de la literatura de todos los tiempos, comparable a La Ilíada o El Quijote, es la gran epopeya medieval japonesa del siglo XIII cuyo título puede traducirse como El cantar de Heike. Metáfora universal de la ambición humana, esta obra épica narra los tumultuosos acontecimientos sucedidos cuando la influencia de la aristocracia declina en favor de la pujante clase militar y dos importantes clanes samuráis mantienen una encarnizada lucha por el poder. Posee una finalidad edificante, pues refleja la doctrina budista del karma como castigo a la maldad del hombre y sus obras.
Heroicos samuráis, damas afligidas, cortesanos intrigantes o fieros bonzos guerreros... la obra constituye un caleidoscópico repertorio de personajes desgarradoramente humanos que se ha convertido en fuente inagotable de temas para la literatura japonesa.