Grandes juicios de la historia

[Grandes juicios de la historia]
Año: 
2018
Género: 
Público: 
Editorial: 
Espasa Libros (sello de la Editorial Planeta)
Ciudad: 
Barcelona
Año de publicación: 
2018
Páginas: 
262
Valoración moral: 
Género: Pensamiento
Sin inconvenientes.
Requiere conocimientos generales en la materia.
Lectores con formación específica en el tema.
Presenta errores doctrinales de cierta entidad.
El planteamiento general o sus tesis centrales son ambiguos o se oponen a las enseñanzas de la Iglesia.
La obra es incompatible con la doctrina católica.
Calidad literaria: 
Recomendable: 
Transmite valores: 
Contenido sexual: 
Contenido violento: 
Lenguaje vulgar u obsceno: 
Ideas contrarias a la doctrina de la Iglesia: 
La calificación de las distintas categorías proviene de la opinión de los colaboradores de Delibris

Ensayo de carácter divulgativo. El autor manifiesta claramente el punto de vista que adopta en su prólogo personal: "Dado que el derecho no es una ciencia exacta, todos los posicionamientos jurídicos son defendibles. A lo largo de este libro veremos veredictos que nos parecerán totalmente incomprensibles desde nuestras concepciones sociales y otros, totalmente afines a éstas. Con ello pretendo hacer comprender que muchos de los principios fundamentales del derecho que creemos eternos e inviolables realmente son fruto de la concepción social y de la doctrina de la época en que se aplican. Y no quiere ello decir que sean más o menos acertados o correctos. Simplemente son fruto de la sociedad y el derecho de su tiempo. El mejor principio es el que sirve para alcanzar la paz social del momento en que se aplica. Pero esto solo es una opinión personal".

Con esta óptica relativista, que se hace eco del pragmatismo de Stuart Mill y del positivismo de Kelsen, las 262 páginas de esta historia popular del derecho y la cultura, dejarán en el lector un poso de desconfianza acerca de la existencia de una justicia objetiva. Es cierto que Vázquez Taín menciona la ley natural como referencia ambicionada por los juristas que a lo largo de la historia quisieron sancionar adecuadamente los hechos de grandes personajes, pero la conclusión de estas páginas, a propósito de los tribunales del antiguo Egipto, o de Jesucristo, o los nazis acusados en Nurenberg, los templarios o Sócrates, será una profunda decepción. El autor “comprende” demasiado a Poncio Pilatos, en su encogimiento de hombros ante la verdad objetiva. Lo que en el siglo I arrancaba de los sofistas, ahora es una toma de partido previa, arraigada en el formalismo kantiano.

Es posible que la inmensa mayoría de los lectores de esta historia entretenida no se hagan cargo de las anteriores implicaciones, por la evidente buena voluntad del autor, que se limita a ser “aviso de mareantes” y centra muy bien “el caso Galileo”. Añádase una cierta dependencia a escuelas hermenéuticas poco fundamentadas, acerca de los Evangelios.

Autor: Fernando Jadraque Sánchez, España
Fecha de actualización: Abr 2020