Firmes y creíbles

[Stabili e Credibili]
Año: 
2021
Género: 
Editorial: 
Paulinas
Ciudad: 
Madrid
Año de publicación: 
2021
Páginas: 
158
Valoración moral: 
Género: Pensamiento
Sin inconvenientes.
Requiere conocimientos generales en la materia.
Lectores con formación específica en el tema.
Presenta errores doctrinales de cierta entidad.
El planteamiento general o sus tesis centrales son ambiguos o se oponen a las enseñanzas de la Iglesia.
La obra es incompatible con la doctrina católica.
Calidad literaria: 
Recomendable: 
Transmite valores: 
Contenido sexual: 
Contenido violento: 
Lenguaje vulgar u obsceno: 
Ideas contrarias a la doctrina de la Iglesia: 
La calificación de las distintas categorías proviene de la opinión de los colaboradores de Delibris

La fidelidad adquiere sentido en la existencia concreta de las personas, cuando no permanece inmóvil y se renueva cada día, dejando de tener que ver solo con el pasado. Por eso, si deseamos ser fieles a la vida que hemos elegido, es necesario practicar una fidelidad creativa y cotidiana. Para conseguirlo debemos crecer interiormente como personas firmes y creíbles. Este es el tema del  libro de Luigi Maria Epicoco (1980), sacerdote de la diócesis de L'Aquila, un joven y brillante autor de varios libros muy difundidos en Italia.

El interés por esta “fidelidad creativa y cotidiana” le lleva a tratar con gran acierto la búsqueda de Dios en lo ordinario. “¿Cómo se manifiesta Dios en la vida diaria? ¿Cómo acogerlo en la vida del día a día? ¿Qué significa ser fiel en la cotidianidad? Partamos de un hecho: en lo ordinario Dios es invisible. No lo percibimos. Y hemos de hacer las paces con esta realidad de la vida: Dios no se manifiesta como algo que vemos de forma objetiva, patente. Aparentemente todo es casi banal, la vida parece repetitiva: nos levantamos, oramos y luego trabajamos, oramos... y así pasan los días. Nada parece tener sentido. Pero Jesús ha encontrado una imagen bellísima para explicárnoslo”:

«Es como un hombre que encuentra un tesoro en el campo...». El tesoro está escondido, no es visible. ¿Y qué hace después de haberlo encontrado? «Lo esconde y, lleno de alegría, va, vende todo lo que tiene y compra aquel campo» (Mr 13,44). Ahora, a los ojos de alguien que no sabe nada del tesoro, ese hombre parece un loco. Lo mismo ocurre en nuestra vida”.

¿Nuestro día a día nos santifica? ¿Cómo llegamos a saber si nuestro día a día es un tiempo que nos está santificando o no? Tomemos dos páginas del evangelio según Mateo. La primera: 25, 31 ss.:  “porque tuve hambre y me disteis de comer…”  

Toda persona que viene a nuestro encuentro es Cristo que viene a nuestro encuentro, porque como dice un Prefacio de Adviento Él “sigue saliendo a nuestro encuentro en cada hombre y en cada acontecimiento”.

Autor: Vicente Huerta, España
Fecha de actualización: Dic 2023