
David Baldacci ha publicado muchas novelas de acción, en diversas series. Esta la cuarta obra que tiene como protagonista a Amos Decker.
Mientras están de vacaciones en la zona rural de Pensilvania, Amos Decker y la colega del FBI, Alex Jamison, visitan a la hermana de Alex. Cuando Decker tropieza con la escena de un asesinato, es incapaz de separarse de su faceta de detective. Dos hombres aparecen asesinados en una casa presuntamente abandonada. No es el primer asesinato que se produce últimamente en Baronville, que ha visto cómo se acumulaban media docena de cadáveres en los últimos meses.
Mientras Jamison quiere dejar que la policía local se encargue de las cosas, Decker la arrastra al centro de la investigación. Parece que alguien no quiere que husmeen, y se ven metidos en una situación en que la memoria de Decker tiene puntos oscuros. Cuando la tragedia se ceba con la familia de Jamison, ella quiere dejar la investigación, pero Decker está decidida a llegar al fondo de todo lo que está ocurriendo, incluido el intento de saber más sobre el sucesor de la familia Baron, de la que viene el nombre de Baronville.
A medida que Decker investiga, salen a la luz las nefastas consecuencias de la crisis de los opiáceos, que afecta a poblaciones de todo el país. Decker detecta una conexión entre las muertes por drogas en Baronville y alguien de la ciudad y no se detendrá ante nada hasta desvelar todo el panorama.
El lenguaje es limpio sin ambientes o descripciones indecentes.