
Novela corta situada en un mundo tóxico y sin vida, destruido por el hombre, donde la exigua población sobrevive en “silos” subterráneos: el exterior es inhabitable, y se considera un delito contra la seguridad el intentar salir de las ciudades. Holston es el Sheriff en turno de uno de los Silos. Su esposa Allison, tres años atrás, como fruto de sus investigaciones informáticas, descubrió algo que la hizo pensar que la realidad no era como los políticos la vendían… y por las pantallas del silo todavía es posible ver su cuerpo sin vida, medio disuelto, en el exterior. Holston, sin embargo, cree que su mujer estaba en no cierto y decide salir… aunque quizá la verdad sea distinta de lo que piensa.
Desde un punto de vista ideológico, el trasfondo es el de una sociedad sin Dios; como parte de la distopía, la población es controlada asignando la posibilidad de tener hijos por sorteo y el sistema es fuertemente legalista; sin embargo, se aceptan con naturalidad modos de vida cerrados a la trascendencia, y cierto permisivismo moral, que no da pie a descripciones.
G.V. (2013)