
En este libro, José María Pérez González, más conocido como Peridis, arquitecto y habitual dibujante de viñetas en El País desde la fundación de este periódico, relata de forma autobiográfica su relación con el arte románico a partir de sus vivencias en Aguilar de Campoo, en la provincia de Palencia, adonde su familia se trasladó cuando él era un niño. Allí conoció las ruinas del monasterio de Santa María la Real y, a partir de sus experiencias infantiles, jugando y correteando entre los restos del monumento, Peridis irá relatando cómo fue creciendo su amor al arte románico y cómo también, ya siendo arquitecto, se implicó en el desarrollo de múltiples proyectos para protegerlo y recuperar muchos edificios, sobre todo monasterios, ermitas e iglesias que peligraban debido al abandono en el que se encontraban, en primer lugar, el propio monasterio de Santa María la Real.
Este acabó siendo restaurado y convertido en centro de atracción cultural y de uso educativo. También participó en muchos programas de divulgación del valor artístico, cultural, social y económico del patrimonio, algunos de los cuales llegaron a ser muy populares y han tenido gran impacto en España y otros países.
El relato, en muchas ocasiones, llega a ser enternecedor, pues rememora muchas experiencias familiares y de su trato con personas con las que, a lo largo de los años y en relación con esas iniciativas, trabó una profunda amistad. No falta la narración de las dificultades con las que el autor se fue tropezando mientras procuraba poner en marcha sus planes, pero trata a las personas e instituciones con bondad, y el tono general del libro es muy positivo y optimista. El texto se lee con gusto.