
La autora retoma a Ottavia (que narra la historia), Farag y Caspar, los personajes de "El último Catón", que tan buen resultado le dieron. Ahora, trece años después, los reúne en una nueva aventura (…) para buscar (…) los osarios con los restos de la familia de Jesús de Nazaret. Esto es: José, María, y sus hijos, Jesús -que en realidad no resucitó- y sus cinco hermanos. Para ello cuenta con el crédito ilimitado de una familia de multimillonarios, y tendrá que luchar contra las oscuras intrigas de un monseñor de la Curia venido a menos, que cuenta con la financiación ilimitada de algunos grupos más conservadores de la Iglesia Católica, y que no tiene reparos en olvidarse de los mandamientos cuando quiere conseguir sus fines.
Matilde Asensi sabe mantener un cierto ritmo narrativo, acompañando a los personajes en su aventura. Pero, en esta ocasión, la historia se complica tanto que resulta demasiado fantasiosa, y los golpes de efecto son por ello poco eficaces.
En cuanto a la base teológica de la novela, la autora simula haberse documentado bien, citando con profusión la Sagrada Escritura y algunos autores - muy pocos - supuestamente prestigiosos, que dan crédito a su fábula, según la cual, por ejemplo, el auténtico fundador de la Iglesia fue san Pablo, quien enfrentó la doctrina de los Apóstoles para hacer las cosas a su exclusiva manera.
J.B. (España, 2015)