El puente de Clay

[Bridge of Clay]
Año: 
2018
Género: 
Público: 
Editorial: 
Lumen
Ciudad: 
Barcelona
Año de publicación: 
2018
Páginas: 
640
Valoración moral: 
Género: Literatura
Sin inconvenientes.
Algunos inconvenientes morales.
Presenta pasajes de cierta entidad contrarios a la fe o la moral.
Presenta pasajes escabrosos o un fondo ideológico general que puede confundir a personas con una escasa formación cristiana.
Abundan los pasajes escabrosos o un fondo ideológico contrario o extraño a los valores cristianos.
Por sus contenidos explícitos, la obra contraría la fe o la moral de la Iglesia Católica o el cristianismo en general.
Calidad literaria: 
Recomendable: 
Transmite valores: 
Contenido sexual: 
Contenido violento: 
Lenguaje vulgar u obsceno: 
Ideas contrarias a la doctrina de la Iglesia: 
La calificación de las distintas categorías proviene de la opinión de los colaboradores de Delibris

Los Durban son cinco hermanos adolescentes que, a pesar de que se quieren mucho, se tratan a golpes. Sobreviven como pueden, apoyándose unos a otros, porque la madre falleció y el padre los ha abandonado. A lo largo de la novela se va contando la historia familiar, con sus personajes y secretos. Es como un collage caótico, donde van encajando las distintas piezas que solo cobrarán sentido al final, cuando la historia esté completa. El libro está estructurado en capítulos cortos y escritos en primera persona por el hermano mayor, con bastante sentido poético. Al igual que en su novela anterior, La ladrona de libros, Zusak rinde homenaje a los libros y a historias antiguas, en este caso a la Odisea y a la Ilíada, así como a la figura de Miguel Ángel. Los protagonistas son adolescentes en plena efervescencia. Se recurre con facilida al lenguaje obsceno. También hay detalles sensuales, aunque sin descripciones explícitas. Los valores de la familia y el cariño fraterno están muy presentes.

Autor: Pilu Blanco, España
Fecha de actualización: Feb 2019

Otras reseñas

Valoración moral: 

En un acertado resumen de la presente novela, la editorial nos introduce a esta historia de una familia australiana en los tiempos contemporáneos: los cinco hermanos Dunbar viven en un hogar sin adultos, cuidando los unos de los otros, luchando por sobrevivir en un mundo que los ha abandonado, hasta que un día su padre, el hombre que se fue sin mirar atrás, vuelve a casa. Matthew -el mayor de los hermanos- es quien lleva las riendas de la familia; Clay será el silencioso protagonista del relato; Rory siempre falta a clase; Henry es una máquina de hacer dinero; y por último, el pequeño  Tomy, coleccionista de mascotas (…). Clay tratará de revelar su trágico secreto y de construir un puente para salvar a su familia y salvarse también a sí mismo.

Se trata de una novela bien construida, aunque un tanto difícil de leer. En la primera parte, el lector puede verse confundido ante la abundancia de brillantes metáforas crípticas, propias de una literatura experimental, que cercena datos y obliga a reflexionar, para deducir quién lleva el diálogo en cada parlamento. Los horizontes morales de estos cinco hermanos —que se aman rectamente— no sobrepasan la ética natural, sin que en ningún caso se muestren los aspectos deteriores de la fecundidad extramatrimonial, la deslealtad implícita en un divorcio, o el recurso a la eutanasia, aludida discretamente. Por su parte, el relator desciende a demasiados detalles en una escena sensual de amores juveniles. No faltan, de todas formas, los valores positivos: por ejemplo, las páginas dedicadas a cómo la madre de los cinco afronta su muerte por cáncer; o al empeño de Clay en su trabajo.

Autor: Fernando Jadraque Sánchez, España, 2019