
Es una magnífica novela juvenil que entrelaza dos líneas temporales: una protagonizada por Mira, una niña refugiada siria que vive en Berlín en la actualidad; la otra, por Zofia, una niña en la Polonia de 1939.
La historia inicia cuando Mira descubre un hermoso caballo blanco en el bosque, lo que la llevará a conocer a Zofia y a sumergirse en una aventura llena de equitación, amistad y secretos del pasado.
Logra conectar al lector con realidades difíciles, como la guerra y el mundo de los refugiados, desde la sensibilidad y la esperanza, sin caer en pesimismos drásticos. Equilibra con acierto detalles hípicos con un contexto histórico profundo, sin dejar de ser ágil. El ritmo y el recurso del vínculo entre pasado y presente mantienen el interés en toda la obra.
Transmite los valores de la valentía, la empatía, la inclusión y la memoria histórica. Recomendable para jóvenes y adultos que disfruten de la ficción histórica y del mundo ecuestre.