
Estudio de las biografías, en paralelo, del pintor Vermeer y Van Leeuwenhoek, descubridor del microscopio. Aunque no consta que tuvieran una relación personal hay muchas sospechas de que se conocieron y trabaron amistad, pues ambos eran coetáneos, vivían en Delft, Países Bajos, a poca distancia, al parecer ambos eran católicos en una pequeña ciudad de inmensa mayoría calvinista. Uno fue funcionario de la ciudad y el otro presidente del gremio de San Lucas, que unía a pintores y artistas. Pero, sobre todo, ambos contribuyeron a transformar el arte y la ciencia y la forma de ver el mundo. De ahí el subtítulo: Johannes Vermeer, Antoni van Leeuwenhoek y la reinvención de la mirada. Fue un momento donde, por primera vez, se descubrió que el mundo natural no era como se conocía hasta entonces.
La autora además de bucear en archivos, intentar establecer la biografía de ambas personalidades, describe la vida social, cultural y científica de los Países Bajos y de su relación con los países vecinos. Se introduce, con mucho detalle, en el desarrollo de la óptica y del método científico experimental inspirado por Francis Bacon. Un libro riguroso, detallado y, por momentos, difícil de leer para quien no esté interesado en la historia de la ciencia.