
Como dice el prólogo esta biografía es una auténtica joya preciosa que trasmite la vida de un hombre “imantado” hacia Dios, con una fe vivísima en la Eucaristía y una devoción ardiente al Sagrado Corazón de Jesús. De carácter alegre y risueño, salpicado de abundante sal. Como sacerdote luchó contra el abandono del Sagrario para lo que fundó la obra de las Marías y después la de los Juanes. Su finalidad era la eucaristización del mundo.
Nace en Sevilla en 1877; en 1903 es ordenado sacerdote; a partir de 1906 realiza su labor pastoral en Huelva hasta 1914, año en que fue nombrado obispo de Málaga. En 1932 reside en Madrid donde funda la Reparación Infantil Eucarística. En 1935 fue nombrado obispo de Palencia. Muere santamente en 1940 en el sanatorio del Rosario en Madrid y se trasladan sus restos para ser enterrado en la Capilla del Sagrario de la Catedral de Palencia.
El libro está escrito con mucha piedad y veneración hacia su figura. Deja ver cómo vivió las virtudes cristianas en grado heroico. Tenía fama de santidad en vida.