
La conocida autora Freida McFadden irrumpe, de nuevo, en la oferta literaria de la novela negra; en esta ocasión nos presenta un típico caso actual de chica profesional, altamente cualificada, que no encuentra al hombre de sus sueños en una ciudad cosmopolita como Nueva York. Sidney Shaw y sus amigas —solteras recalcitrantes como ella— utilizan una plataforma de citas en la que no siempre se encuentra lo que una desea. En esta última cita, pero, la suerte le acompaña y, de modo casual, conoce al perfecto soltero: guapo, educado y que trabaja como médico.
Todo se va desarrollando de modo perfecto, hasta que irrumpe en la historia el asesinato de una de las amigas de Sidney. La muerte sigue el patrón de otros asesinatos. ¿Entonces? La seguridad de Sidney parece amenazada, pero no... está bien protegida por este hombre perfecto que la corteja. ¡Sin embargo ella está amenazada por alguien que la vigila, conoce todos sus movimientos, podría ser la próxima víctima porque encaja en el patrón del asesino en serie...
Sin dejar de ser una novela policíaca, donde prima la acción y el suspense por encima de otros valores, nos encontramos ante una obra que nos ofrece ocasiones para reflexionar. ¿Ya no sabemos encontrar el amor, o la amistad, con los medios humanos del trato y la sociabilidad? ¿Necesitamos el mundo digital para utilizar nuestra capacidad de empatizar, de amar? ¿Y qué decir del éxito profesional a toda costa? ¿O por qué no damos importancia, en la infancia y adolescencia, a las carencias emocionales, por qué no las detectamos?
Bien mirado, es una obra para descansar y relajarnos, para disfrutar con una lectura que no ofrece gran esfuerzo, y que capta la atención y que busca el continuar leyendo. Es un modo grato, hay que reconocérselo a la autora, de sumergirnos en un mundo de buen gusto y elegancia, no exento de la presencia del mal y de la muerte.