
Autobiografía de Carlos Magdalena Rodríguez (Gijón, España, 1972), que selecciona aventuras interesantes de una vida dedicada al mundo de la botánica. En sucesivos capítulos, el autor va relatando su infancia (su madre era jardinera y florista) y su creciente aspiración por lograr la supervivencia de las plantas en peligro de extinción, un empeño en el que exhibe el apasionamiento característico de los asturianos. Actualmente es un experto en ninfeáceas (nenúfares) de fama mundial, reclamado por diversos países para solventar problemas botánicos. En el libro se narran sus expediciones científicas a Islas Mauricio, Galápagos, Bolivia, Perú y Australia, además de su sus recuerdos de infancia y juventud.
En el aspecto ideológico su planteamiento es positivo, aunque se permite ligeras consideraciones críticas a regímenes políticos que no gozan de sus simpatías.