
Orla Carson, una niña de 12 años, vive sola en Thorn Creek cuidando el jardín que le dejó su madre. Lo especial de Orla es que puede hablar con las plantas: esas plantas tienen voz, le dan consejos, regaños y llegan a ser auténticos personajes de la novela.
Cuando una enfermedad misteriosa afecta a la gente y al reino vegetal, las autoridades culpan a la naturaleza y ordenan destruir todo lo que crece. Ahí empieza la aventura: Orla, con un libro herbario de su madre como guía, se fuga en un barco del río Inkwater junto a dos chicos más, Idris y Ariana, para encontrar el origen del mal y una posible cura.
El estilo combina aventuras llenas de acción y misterio con la serenidad poética en las descripciones de la naturaleza, y un ritmo pausado y reflexivo. Contiene algunos valores como la amistad, la solidaridad, la sabiduría de escuchar y la audacia.
Recomendable a jóvenes y adultos que disfruten de la fantasía ligera y las aventuras ecológicas.