
Es el n.º 2 de la serie La camarera. Molly Gray es la jefa de camareras en el elegante hotel Regency Grand. Un célebre escritor de novelas de misterio muere de repente durante un evento en la sala de té. Solo Molly posee la llave para resolver el misterio. ¿Lo logrará?
La trama alterna el pasado, la infancia de Molly junto a su abuela Gran y el presente, que es el escenario actual. Los personajes principales están muy bien construidos. Es sencillo que el lector acabe por quererlos —a los buenos— o por rechazarlos —a los malos—. El estilo es clásico, fresco, de fácil lectura, adictivo, ameno, con mucha intriga y giros inesperados. El ambiente en que se desenvuelve toda la novela es secularizado: por ejemplo, Molly vive con su novio y lo ven completamente normal. No hay escenas desagradables, aunque sí se mencionan abusos y fuertes traiciones del pasado.
Contiene valores muy claros como la honestidad, el amor al trabajo, la alta estima en que tienen las protagonistas las labores de servicio —va contracorriente de la sociedad actual—, las relaciones estrechas entre abuela y nieta, entre otros.
La autora es escritora y editora canadiense (1972) y su primer libro ha sido un superventas que ha publicado más de dos millones de ejemplares y ha ganado varios premios.