
Como las dos entregas anteriores de trilogía de los tres cuerpos del chino Cixin Liu —El problema de los tres cuerpos y El Bosque Oscuro—, este último volumen de la trilogía fue un gran éxito. La acción de la novela se desarrolla en un universo lleno de otras civilizaciones extraterrestres que desconfían unas de otras. El amor entre hombre y mujer se trata con gran delicadeza y respeto.
La imaginación de Cixin Liu es particularmente prolífica y creíble en vista de los últimos avances de la física. Tiene una gran sensibilidad por el arte como patrimonio que debemos tratar de valorar y preservar para siempre. El autor no es cristiano y no tiene sentimientos religiosos ni antirreligiosos. La novela contiene valores, aunque la acción se desarrolle en un ambiente ajeno a una visión cristiana del mundo.