
Es un ensayo político muy combativo que sostiene que gran parte de las izquierdas occidentales han abandonado sus antiguas preocupaciones sociales y obreras para integrarse en dinámicas culturales y económicas ligadas al globalismo contemporáneo. Paloma Hernández analiza el tránsito desde los movimientos antiglobalización de finales del siglo XX hasta las actuales políticas identitarias, ecológicas y tecnocráticas.
La autora escribe con claridad y convicción, apoyándose en abundantes referencias políticas e históricas. El libro resulta especialmente interesante cuando describe las transformaciones ideológicas de la izquierda europea y americana y cuando cuestiona la creciente cercanía entre grandes poderes financieros y determinados discursos progresistas. Tiene además el mérito de intentar ofrecer una interpretación global y coherente de fenómenos políticos muy dispersos.
Sin embargo, el tono es claramente militante y en ocasiones excesivamente categórico. Algunas tesis aparecen formuladas con demasiada amplitud y ciertos análisis tienden a simplificar realidades políticas complejas. Quien busque neutralidad académica probablemente encontrará un enfoque demasiado ideologizado.
Con todo, es una lectura sugerente para comprender una corriente crítica contemporánea frente al progresismo dominante y frente al fenómeno globalista. Aunque critica aspectos del relativismo contemporáneo y del progresismo cultural, mezcla enfoques geopolíticos e identitarios discutibles y una visión política muy polarizada que no siempre coincide con la doctrina social católica.