
El biógrafo de Dostoievski, Joseph Frank considera El Duplo un autorretrato de su autor, una confesión de su vida y experiencia. La descripción del personaje Goliádkin es una elocuente imagen de la duplicidad de su personalidad. Por un lado, Goliádkin se revela como un hombre que desea presentarse como héroe conquistador, consciente de sus propias capacidades. Pero su alter ego lo hace incapacitado de asumir ese papel teniendo en cuenta sus miedos, su timidez, su deseo de no ser visto ni considerado por sus compañeros de trabajo. Esta duplicidad entre el Goliádkin senior y el Goliádkin junior es el retrato de un hombre, por un lado amenazado, que se siente inferior al Goliádkin junior. Este tiene sus ambiciones de poder, de dominar el Goliádkin senior. El junior se muestra como un hombre ambicioso de poder, que le persigue constantemente y es una amenaza constante, ante la cual el Goliádkin senior se siente oprimido y cobarde, con un sentimiento de inferioridad y envidia.
Las descripciones psicológicas de Dostoiévski de los dos personajes, o de las dos personalidades de un mismo hombre, dividido entre el Bien y el Mal, entre una forma de vida honrada, bien intencionada, pero sin fuerza anímica para superar los maleficios de su alter ego, significan bien la lucha en un mismo hombre de la incapacidad de reconciliar sus dos formas de vida.
Goliádkin es el símbolo de la rebelión del hombre contra las instituciones sociales, pero sobre todo contra sí mismo, la lucha constante entre el Bien y el Mal, y la rendición final de conquistar su unidad interior.