El bandolero de Recóndita

[El bandolero de Recóndita]
Año: 
2023
Género: 
Público: 
Editorial: 
Rialp
Ciudad: 
Madrid
Año de publicación: 
2023
Páginas: 
77
Valoración moral: 
Género: Literatura
Sin inconvenientes.
Algunos inconvenientes morales.
Presenta pasajes de cierta entidad contrarios a la fe o la moral.
Presenta pasajes escabrosos o un fondo ideológico general que puede confundir a personas con una escasa formación cristiana.
Abundan los pasajes escabrosos o un fondo ideológico contrario o extraño a los valores cristianos.
Por sus contenidos explícitos, la obra contraría la fe o la moral de la Iglesia Católica o el cristianismo en general.
Calidad literaria: 
Recomendable: 
Transmite valores: 
Contenido sexual: 
Contenido violento: 
Lenguaje vulgar u obsceno: 
Ideas contrarias a la doctrina de la Iglesia: 
La calificación de las distintas categorías proviene de la opinión de los colaboradores de Delibris

Nueva novela de Luis Ramoneda (Cervera, 1954), que está en total sintonía con el resto de sus libros de relatos, poemarios y novelas publicadas hasta ahora. Hay en el autor un deseo de contar experiencias humanas sencillas, nobles, cotidianas, que transcurren en un intenso y respetuoso contacto con la naturaleza. El bandolero de Recóndita está escrito como un libro de memorias en el que el narrador, Miguel, recuerda en primera persona el tiempo transcurrido en una pequeña localidad ficticia, donde estuvo destinado su padre. Aunque no se dan fechas concretas, todo parece ambientarse en la segunda mitad del siglo XX, cuando el narrador era un niño.

El tono memorialístico remite a una cierta nostalgia de lo vivido, pues para el autor, “casi siempre los instantes más dichosos son los que anteceden al inevitable final de los acontecimientos”. La estancia en Recóndita no fue muy larga, pero ha dejado una profunda huella en el narrador.

Ramoneda consigue reproducir la mirada ingenua del protagonista en ese momento sobre las personas y las cosas. Todo está muy bien ambientado, con páginas que recuerdan, en su naturalidad y en el manejo cristalino y evocador del lenguaje, a José Jiménez Lozano, Abel Hernández, José Antonio Muñoz Rojas…

De sus padres, el autor destaca la pasión que tenían por la lectura, que contagiaron a todos, y el respeto a la naturaleza, que les llevaba a disfrutar de los parajes que había en los alrededores de Recóndita.

El mismo costumbrismo aparece en los pasajes en los que habla de sus hermanos, de sus amigos, de la escuela, de la relación con los maestros y las profesiones de sus vecinos. Con cariño, el autor rescata algunos encuentros con Tomás, un compañero de estudios, enamorado de la vida campestre y un experto en el cuidado de los animales.

Un episodio singular da título a esta breve novela: el encuentro de uno de los pastores del pueblo, Simón, con el último bandolero de la zona. Simón, que ha caído enfermo y que se recupera en el hospital, recibe la visita del narrador y de otras personas, y en ese contexto les cuenta una historia de tintes trágicos que deja una aguda impronta en los oyentes.

Hay en el autor un cuidado muy especial por la elección de palabras terruñeras que remiten a la vida del campo y a la naturaleza. Los sentimientos que describe tienen esa doméstica naturalidad que está presente en otros libros suyos, como en su último poemario, Año de nieves; en Otoño en La Herrería y otros cuentos, libro con el que más comparte ingredientes narrativos; y en el relato A orillas del Duero, sobre la vida de un adolescente. En El bandolero de Recóndita, la sustancia argumental es mínima y el autor brilla en la descripción natural de escenas de la vida corriente (Adolfo Torrecilla, en Aceprensa)