
Altea, joven esposa del rico comerciante Calipo, será la primera mujer a la que Platón otorga el cargo de maestra en la Academia, la escuela filosófica que funda en el 387 a.C. En Esparta, Calícrates y su hermano Leónidas ayudan a los reyes de Esparta, ante el avance del general tebano Epaminondas. Y por otro lado, en Siracusa, el tirano Dionisio el Viejo continúa sometiendo a su pueblo, mientras su cuñado, Dión, intenta inculcar en el sucesor Dionisio el joven los principios que, según los principios de Platón, debe tener el buen gobernante. Las guerras entre los distintos pueblos de Grecia trastocarán los planes de todos ellos.
Novela histórica muy bien desarrollada y documentada, donde se exponen con mucha claridad la mayor parte del pensamiento de Platón. Desde su teoría del conocimiento y el mundo de las ideas, hasta el dualismo ontológico entre el alma inmaterial e inmortal y el mundo sensible. Se detiene especialmente en la teoría política de Platón, según la cual el gobernante debe ser filósofo antes que político, y (algo inusual en el siglo IV antes de Cristo) las leyes también deben obligar a los que tienen obligaciones de gobierno. La doctrina de Platón queda expuesta con mucha claridad y respeto.
Para mostrar la degeneración de algunos personajes (de los que se sirve el autor para manifestar la dicotomía platónica entre la razón y los apetitos carnales) el relato queda salpicado de algunos episodios sexuales, al menos tres bastante explícitos, y se justifica un adulterio por el mismo motivo.