
Desde las primeras páginas de este ensayo de alta divulgación, el autor deja claro su deseo de que el lector se convenza de que la Justicia no es cuestión de jueces sino de ciudadanos. Éstos serían los primeros perjudicados por un sistema judicial deficiente. Por ello, en España, han de exigir un sistema judicial fiable, seguro, independiente, eficaz y fuerte. Requero también denunciará los esfuerzos que se advierten en una mal llamada “izquierda judicial” por instaurar en la sociedad una ideología socializante, en manos de un estado cada vez más totalitario. Reivindica, por lo demás, la permanencia del sistema de oposiciones para cubrir las plazas vacantes, como medio de impedir la designación de jueces “a dedo”, por los políticos turnantes.