
Es el tercero de la trilogía —desigual—, El arte de recomenzar y El arte de la vida sana. El objetivo del libro es iluminar la libertad a través de la formación del corazón de la persona. Se habla de la enfermedad y, enseguida, de la medicina. Se fundamenta en los ocho pensamientos malignos según Evagrio Ponticus, monje del desierto del siglo IV, y los anhelos del corazón humano. Están relacionados con los siete pecados capitales y las virtudes que los combaten.
Al inicio, habla de la necesidad de la lucha interior; enseguida invita a la redención de nuestra psique y de nuestro cuerpo. Todo acto tiene una fuente, tanto para el bien como para el mal, pero todo parte de los pensamientos. Distingue entre los malos pensamientos que atacan desde fuera y agreden de forma invasiva y repentina, y los buenos —fruto de la gracia y del Espíritu Santo— que inspiran desde dentro, de manera delicada y constante.
El origen del texto es un curso catequético dado en Venecia: El arte de la liberación de los engaños interiores, en el que trabajó el autor con otros colaboradores durante 30 años. El estilo es divulgativo, provocativo, fresco, didáctico, directo, sencillo, con ejemplos actuales y ameno. El enfoque es de vanguardia y el lenguaje comprensible. Lo central es vivir bien, cuidar nuestro corazón, y eso implica luchar contra los malos pensamientos suscitados por el demonio. Todo el libro está enraizado en los Evangelios, la doctrina católica y en la sabiduría de los padres del desierto. Ayuda a crecer en libertad interior y en filiación divina.