
El libro contiene una colección de relatos entrelazados que giran en torno a Ashenden, un escritor que es reclutado por los servicios secretos británicos durante la Primera Guerra Mundial para desempeñar misiones de espionaje y contraespionaje.
A diferencia del “espía heroico” típico, Ashenden vive situaciones que combinan lo cotidiano con lo absurdo, las pequeñas traiciones, los equívocos, los errores, y todo ello en el contexto de las extensas tensiones políticas, geográficas y humanas de Europa durante la guerra.
Las historias no están diseñadas para glorificar al espía, sino para mostrar las consecuencias humanas de la política secreta, los dilemas éticos, el desgaste emocional y la fragilidad de los protagonistas.
Es uno de los ejemplos modernos de literatura de espionaje que no idealiza ni romantiza al agente secreto, sino que lo humaniza.
La escritura es precisa, ligera, con sutil ironía. El libro es profundo y entretenido.