
Obra de espiritualidad que busca tender un puente entre la lectura del texto evangélico y el encuentro personal con Cristo. Grifone aborda los Evangelios no como un simple documento histórico o un manual doctrinal, sino como una “tierra santa” en la que el creyente puede entrar para dejarse transformar. Su aproximación es profundamente meditativa: cada pasaje es invitación a pasar del relato a la revelación, de las palabras de los evangelistas al rostro concreto de Jesús.
El autor combina con equilibrio la exégesis sencilla con una gran sensibilidad espiritual. Busca acompañar al lector en un camino interior. Sus reflexiones iluminan gestos y palabras de Cristo que muchas veces pasan desapercibidos, mostrando cómo cada escena evangélica contiene una llamada personal. El estilo, sereno y accesible, hace que la obra pueda ser disfrutada tanto por lectores familiarizados con los textos bíblicos como por quienes se acercan a ellos con cierta novedad.
Presenta el cristianismo no como un conjunto de ideas, sino como el encuentro con una Persona. Grifone insiste en que la lectura espiritual de los Evangelios no termina en el análisis, sino en la conversión del corazón. Su propuesta es exigente, pero a la vez consoladora: descubrir a Jesús en las páginas del Evangelio es descubrir un camino de libertad, de misericordia y de auténtica humanidad.
Propone un itinerario hacia el Cristo vivo, que se articula según tres pasos, inspirados en el consejo que daba san Josemaría Escrivá de Balaguer: "que busques a Cristo, que encuentres a Cristo, que ames a Cristo". El libro armoniza doctrina y vida, inteligencia de la fe y existencia cristiana, como transformación en Cristo mediante la acción de la gracia.
Joseph Grifone (nacido en 1940) es un matemático y teólogo franco-italiano, profesor emérito de la Universidad Paul Sabatier de Toulouse. Aunque su trayectoria académica se ha centrado en la geometría diferencial, desde muy joven desarrolló una profunda pasión por la lectura de la Biblia y la reflexión espiritual. A lo largo de su carrera impartió cursos y conferencias sobre los Evangelios y las cartas de san Pablo, de gran rigor intelectual. Tras su jubilación, ha escrito varios libros de escritura teológica.