
"El defecto de nuestra civilización es la prisa, la trepidación o, con otras palabras, la pérdida del sentido de contemplación, de aquella actividad del espíritu que al decir de la Teología constituye el fin mismo del ser espiritual.
Por ello, para hacernos volver la mirada hacia la serenidad perdida, Jacques Leclerq y Josef Pieper publicaron dos breves libros, que hoy se presentan aquí unidos formando un solo volumen. Fueron escritos con absoluta independencia uno de otro, pero no cabe duda de que se completan perfectamente, combinándose la finura e ironía del «Elogio de la pereza» con la vigorosa mentalidad de «Ocio y culto».
Es indudable que el doble testimonio de estos dos autores, ya conocidos por los lectores de Patmos, será una guía amena hacia la recuperación de la calma, de la paz noble y superior, de la «vida serena» que todos anhelamos."