
El poema De la naturaleza de las cosas, de Lucrecio, es uno de los mayores logros de la poesía latina en cuanto a poesía. Su imaginería, pasión y sutileza le granjearon admiradores en la Antigüedad, el Renacimiento (cuando se redescubrió el texto) y la modernidad.
Lucrecio escribe seis libros de poesía épica defendiendo la filosofía de Epicuro, intentando convencer al lector de que destierre las supersticiones sobre los dioses, el más allá y la religión romana, y de que abrace el atomismo materialista y el hedonismo. Los primeros cristianos, por supuesto, consideraron esta obra completamente incompatible con la doctrina de la fe; y los escépticos, desde la Ilustración en adelante, se han consolado con este texto al formular sus propias críticas al cristianismo.
Sin embargo, la mayoría de los argumentos de Lucrecio son manifiestamente erróneos y no resultarán confusos para un lector razonablemente formado. El problema más notable es que el poema tiene contenido sexual bastante explícito, inadecuado para el lector ocasional.
Por todos estos motivos, conviene dejar De la naturaleza de las cosas para que lo estudien profesionalmente filólogos y filósofos clásicos y estudiantes maduros.
DCP, 2025