Donna Haraway (Denver, 1944) imparte Historia de la Conciencia en la Universidad de California. Se graduó en Zoología y Filosofía el año 1966, con una tesis en biología del desarrollo. Es experta en el tema "amor/odio entre personas y máquinas". Su ideología conecta con el feminismo neomarxista, desde su ensayo de 1985 «Un manifiesto cíborg: ciencia, tecnología, y feminismo socialista a finales del siglo XX», entendido el cyborg como un híbrido de máquina y organismo vivo, dirá Haraway en su Manifiesto.
El texto editado en 1991 reproduce las ideas del "Manifiesto": «No hay nada acerca de ser hembra que una naturalmente a las mujeres. Ni siquiera existe tal estado como el de “ser” hembra, que de por sí es una categoría altamente compleja construida en discursos científicos sexuales debatidos y otras prácticas sociales». Un cíborg, por otro lado, no requiere una identidad estable y esencialista, argumenta Haraway. Las mujeres no son idénticas, sino "afines", algo que nada tiene que ver con ideales occidentales patriarcales. El «mundo cíborg» ideal de Haraway consiste en gente viviendo junta, sin miedo de su nexo comunal con los animales y las máquinas. La idea de que las máquinas pueden contribuir a la liberación es algo que las feministas y mujeres deberían considerar. Haraway escribe: "Hasta ahora, la personificación femenina parecía ser algo dado, orgánico, necesario; y la expresión de lo femenino parecía significar el disponer de habilidades maternales o en sentido estricto o metafórico. Solo estando fuera de lugar lograremos un placer intenso con las máquinas".
F. J. (2014)
A Cyborg Manifesto
Valoración moral:
Género: Pensamiento
Sin inconvenientes.
Requiere conocimientos generales en la materia.
Lectores con formación específica en el tema.
Presenta errores doctrinales de cierta entidad.
El planteamiento general o sus tesis centrales son ambiguos o se oponen a las enseñanzas de la Iglesia.
La obra es incompatible con la doctrina católica.