
Novela distópica del conocido autor estadounidense Paolo Bacigalupi, ganador del premio Hugo y del Nébula.
Nos situamos en el apocalipsis que supone el despilfarro del agua, el mal uso de los recursos naturales, la escasez de los ríos, las migraciones que conllevan y la guerra provocada por sobrevivir. Sin agua, no hay vida. Un mundo desértico, violento, inmisericorde, cruel. No hay duda en dejar ciudades sin agua: es legal porque Las Vegas así defiende sus derechos; mercenarios capaces de seguir las órdenes sin dudar, llamados "Cuchillos de agua"; un futuro no tan lejano, cuando una Britney Spears publicita un anuncio para que las abuelas pasen tiempo con sus nietos... Una periodista curtida y veterana, Lucy Monroe, comprometida en la defensa de los oprimidos tejanos, capaz de arriesgar su vida para denunciar este expolio. Y María, una de los parias tejanos, que vagan y se venden para encontrar un hogar. El agua es escasa, pero no imposible de encontrar, genera una nueva pobreza y todo un entramado de intereses, ventas, corrupciones, desórdenes...
Con un arranque muy potente, que atrapa por la fluidez de la narrativa y la hondura de los personajes, se desinfla y difumina para volver a coger impulso mediada la historia. No se centra en una época ni lugar concreto, pero el planteamiento del universo que presenta es, a la vez, aterrador y sugerente: ¿Cómo hemos podido llegar a estos extremos? ¿Cómo podemos dejar que mueran ciudades enteras por no tener agua, que es un bien de todos? ¿Qué haremos si la frase "Tú, ¿qué te crees, que el agua cae del cielo?" se convierte en realidad?
Lamentablemente, se introducen varias páginas innecesarias para mostrar el deseo de amar que todo hombre lleva en sí, y más por ser una escena explícita de sexo a tres que —de no haberse escrito— tampoco hubiera cambiado el desarrollo posterior de la novela.
A pesar de esto, que se puede fácilmente obviar, merecen la pena las reflexiones que despierta.