
Relato corto contenido en el libro Piedras de colores que incluye seis relatos del autor.
Es el relato corto más popular del autor, protagonizado por dos niños, Konrad y su hermana Sanna. Los dos suelen caminar desde la casa de sus padres hasta la de sus abuelos, situada en un pueblo cercano. Sin embargo, en un día de Nochebuena, después de haber recorrido ese trayecto por la mañana, se pierden al regresar por la tarde debido a la rapidez con la que cayó la niebla y la nieve.
La narración comienza con majestuosas descripciones de la naturaleza y de los paisajes en los que viven los protagonistas, y avanza con una detallada explicación de su contexto familiar. Todo culmina en los momentos de gran tensión, cuando los niños se pierden y Konrad trata de calmar a Sanna, logrando que no se entregue al sueño. La historia tiene un claro tono de cuento navideño, no solo por el momento en que se desarrolla, sino también por las "lecciones" que transmite: la conmovedora valentía de los niños, acentuada por la presencia de las luces de la Nochebuena en las estrellas; la solidaridad de los vecinos que se unen para buscarlos, y el resultado de esto, que es la humildad de los padres de Konrad y Sanna al dejar de lado su altivez.