
Se trata de las meditaciones impartidas a la Casa Pontificia durante el Adviento del año Jubilar y en la Cuaresma del año siguiente. El conocido predicador italiano, ahora cardenal, decidió publicarlas para seguir las orientaciones pastorales de los últimos papas. El monje franciscano capuchino plantea una medida alta para la santidad cristiana convencido de que centrarse en la vida trinitaria debe ser la meta ansiada de todo bautizado coherente.
El libro consta de siete capítulos que se pueden leer por separado. Los temas de fondo son la unidad, la felicidad, la oración, la sinceridad, la belleza, la comunión y la eternidad. Todos desde una perspectiva trinitaria. Es una invitación a contemplar la Trinidad para vivir de acuerdo a lo que su Vida íntima nos enseña. El estilo es claro, muy vivo, cálido, profundo, práctico, interpela al lector a una respuesta personal. Armoniza teología, filosofía, espiritualidad y existencia cotidiana y logra una exposición amena y salpicada de anécdotas y relatos que facilitan la asimilación de la doctrina. Está dirigido no solo a la cabeza sino también a la voluntad y al corazón.
El autor utiliza textos de la Sagrada Escritura, de los padres de la Iglesia, del Magisterio y de autores contemporáneos muy bien elegidos que dan fuerza a la argumentación y aplica la fe a la vida ordinaria de manera sugerente. Se percibe enseguida la sólida formación humanística y la profunda vida de piedad que tiene el predicador del Vaticano y su especial interés en conocer la ideología del mundo actual para contribuir de una manera más positiva a la nueva evangelización y al ecumenismo tan deseados por los últimos romanos pontífices. La lectura y meditación de este libro puede ayudar para la formación doctrinal, espiritual y apostólica. Se recomienda ampliamente.