Cómo acompañar en el camino matrimonial

[Cómo acompañar en el camino matrimonial]
Año: 
2020
Género: 
Público: 
Editorial: 
Rialp
Ciudad: 
Madrid
Año de publicación: 
2020
Páginas: 
184
Valoración moral: 
Género: Pensamiento
Sin inconvenientes.
Requiere conocimientos generales en la materia.
Lectores con formación específica en el tema.
Presenta errores doctrinales de cierta entidad.
El planteamiento general o sus tesis centrales son ambiguos o se oponen a las enseñanzas de la Iglesia.
La obra es incompatible con la doctrina católica.
Calidad literaria: 
Recomendable: 
Transmite valores: 
Contenido sexual: 
Contenido violento: 
Lenguaje vulgar u obsceno: 
Ideas contrarias a la doctrina de la Iglesia: 
La calificación de las distintas categorías proviene de la opinión de los colaboradores de Delibris

En once capítulos, se recogen las contribuciones al curso sobre el acompañamiento pastoral en el camino matrimonial, que organizó la Pontificia Universidad de la Santa Cruz (Roma) en 2019, tres años después de la publicación de la Exhortación apostólica Amoris laetitia. El libro adopta una perspectiva interdisciplinar, que integra intervenciones de profesores de teología y de derecho canónico, de psicólogos y de parejas casadas que aportan su experiencia. El objetivo es ofrecer una ayuda a las personas que participan en la pastoral familiar y en la preparación del matrimonio: por eso su enfoque es más bien práctico, aunque no renuncia a exponer, con profundidad, la reflexión teológica, psicológica y jurídica sobre los distintos aspectos.

En el primer capítulo, Héctor Franceschi responde a la pregunta ¿Por qué casarse en la Iglesia? y, después de un valioso análisis sociológico sobre las raíces de la crisis y del descenso del número de bodas, afronta la cuestión de cómo transmitir la belleza del matrimonio a las nuevas generaciones. Siguen dos capítulos sobre los cursos de preparación al sacramento del matrimonio: José M. Galván ofrece un posible temario y añade unas reflexiones sobre el amor auténticamente humano, el diálogo y las virtudes que lo hacen posible; y los esposos Annamaria Roggero y Danilo Gentilozzi, aportan su contribución sobre la ayuda y la experiencia de los laicos en estos cursos de preparación.

En el cuarto capítulo Wenceslao Vial, docente de Psicología y vida espiritual, trata sobre la madurez de los novios en la preparación al matrimonio. Entre otros puntos, subraya la importancia de la existencia de un proyecto en común, de aprender la comunicación en la diferencia, del conocimiento mutuo, de la castidad en el noviazgo. Se llega así al capítulo dedicado a la celebración del matrimonio, que firman Giovanni Zaccaria y Francisco Javier Insa. Éste contiene algunas reflexiones sobre el sacramento, desde el punto de vista de la teología litúrgica, una descripción de las distintas posibilidades que ofrece el ritual del matrimonio y consejos prácticos sobre la preparación de la ceremonia. Ángel Rodríguez Luño es autor de un capítulo dirigido sobre todo a confesores y sacerdotes que acompañan a los esposos, que se titula El acompañamiento pastoral de los cónyuges en el sacramento de la penitencia y en la dirección espiritual; mientras que el matrimonio Gentilozzi ofrece también unas consideraciones sobre la educación de los hijos, con recomendaciones para sacerdotes y catequistas, desde la perspectiva de los padres.

Los últimos capítulos afrontan el tema de la ayuda a las parejas en crisis: Mariolina Ceriotti Migliarese ofrece algunas consideraciones generales, de enfoque psicológico y, a partir de un caso práctico, reflexiona sobre el modo de ayudar a las parejas que atraviesan situaciones de crisis con el fin de lograr que, si es posible, den un nuevo sentido a su relación; Silvia Frisulli trata del acompañamiento pastoral a las familias heridas, a la luz de la exhortación apostólica Amoris laetitia y expone, brevemente, la experiencia de dos programas de la diócesis italiana de Treviso, uno dirigido a separados y divorciados que viven en fidelidad su compromiso matrimonial, y otro a personas que han contraído una nueva unión. Miguel Ángel Ortiz ofrece un denso capítulo, muy documentado, que lleva por título Misericordia y justicia en la pastoral matrimonial. El capítulo VIII de Amoris laetitia, en el que afronta la relación entre indisolubilidad del matrimonio y acceso a los sacramentos de la penitencia y de la comunión eucarística. Se detiene también en las orientaciones para acompañar, discernir e integrar la fragilidad de las personas heridas por el fracaso de su matrimonio, para las que es preciso actuar prestando atención a cada caso en particular.

Cierra la obra un capítulo de Héctor Franceschi sobre el discernimiento de las posibles causas de nulidad matrimonial, en el que ofrece consejos sobre estos procesos canónicos y presenta brevemente los diversos supuestos (“capítulos” en terminología técnica) de nulidad del matrimonio.

El libro en su conjunto constituye un subsidio muy valioso para quienes trabajan en la pastoral familiar y en el acompañamiento cristiano de novios y personas casadas.

Autor: Santiago Álvarez, Guatemala
Fecha de actualización: Feb 2021

Otras reseñas

Valoración moral: 

Muy útil este volumen en el que se recogen diversos aspectos de la pastoral familiar a la luz de “Amoris Laetitiae”. El contenido del mismo abarca desde “por qué casarse por la Iglesia” a las “posibles causas de nulidad matrimonial” pasando por temas tan interesantes como la preparación para el matrimonio o el acompañamiento pastoral de los cónyuges.

El libro aborda con valentía las dificultades que presente la cultura actual: "Prometer un amor para siempre es posible cuando se descubre un plan que sobrepasa los propios proyectos, que nos sostiene y nos permite entregar totalmente nuestro futuro a la persona amada" (Francisco, carta encíclica Lumen fidei, 29 de junio de 2013, n. 52) »17.

Debemos saber trasmitir esta verdad a los jóvenes: el matrimonio no es la meta, no es la celebración ni mucho menos el banquete, sino que es un proyecto de vida que involucra a toda la persona y a toda su vida. Los bienes del matrimonio son bienes arduos, que requieren para su logro las virtudes: fortaleza, generosidad, prudencia, magnanimidad, caridad por encima de todo.

Por eso, la pastoral familiar debe ser muy clara y también exigente, pero no solo mostrando las leyes como si fuesen algo extrínseco, sino sabiendo transmitir la belleza del matrimonio: «Los matrimonios agradecen que los pastores les ofrezcan motivaciones para una valiente apuesta por un amor fuerte, sólido, duradero, capaz de hacer frente a todo lo que se le cruce por delante».

Para ello se parte de una noción clara del matrimonio: “El signo sacramental del matrimonio da origen precisamente a un amor interpersonal con estas características. La unidad de dos individuos requiere fidelidad, no como exclusión de la infidelidad sino como realización del don total y mutuo de la persona: ninguno de los dos se reserva nada de la propia persona y, por lo tanto, no puede disponer de ello en la primera persona del singular”. 

Del mismo modo, la indisolubilidad no es la negación del divorcio sino la expresión del hecho de que la donación que hace una persona, por su naturaleza histórica, requiere dar toda la propia temporalidad; la communio es siempre una tarea por realizar para que la persona tenga tiempo a su disposición, tiempo no "para dar" sino "ya dado”. Finalmente, la procreación, es una manifestación adecuada del hecho de que el don mutuo, sin dejar de lado ninguna dimensión espaciotemporal, se realiza en la mayor intimidad posible de los cónyuges; muestra que la realidad somato-espiritual del ser humano está vinculada por naturaleza a la transmisión de la vida.

Autor: Vicente Huerta, España, 2024