
La autora es especialista en el tema que aborda; lo muestra su trayectoria y las tareas que desarrolla. El libro está ordenado en cien preguntas que tratan de responder a temas diversos: historia, cultura y sociedad, política, economía, geopolítica y estrategia exterior.
La bibliografía es del siglo XXI, pero casi toda anterior al COVID, que marca un punto de referencia. El texto es conciso en las respuestas, aporta datos y algunos comentarios. Desconocer la realidad china es ignorar a un país de gran relevancia por su población y su relevancia mundial.
El capítulo histórico ofrece datos de un pasado milenario y del siglo XX; concluye con la postura del actual líder, Xi Jinping, que está en su tercer mandato y dice asumir todo el pasado comunista chino. Potenciar el papel del Partido Comunista es su prioridad.
Destaca la autora los contrastes entre el mundo rural y el urbano, casi con una población del 50 % en cada ámbito; esto se manifiesta en las diferencias de nivel de vida, atención sanitaria, costumbres, etc. Su baja natalidad continúa, a pesar de que el gobierno ha cambiado las leyes al ver envejecer la población. Este hecho plantea la dificultad para atender a cientos de millones de campesinos ancianos.
China tiene cierta descentralización política, si bien el partido rige en todos los niveles. Algunas poblaciones tienen sistemas particulares, como Hong Kong, o son antiguos países divididos, como Mongolia. El gobierno considera chinos territorios como Taiwán y Singapur.
El país en los últimos 50 años ha mejorado su nivel de vida, pero no ha resuelto problemas crónicos. Su deseo de ser la potencia relevante de Oriente le lleva a roces con Japón y otros países; tiene pocos aliados. La opacidad del régimen y su control sobre todas las actividades dificultan disponer de datos fiables, con mayor motivo en el terreno militar.
El libro facilita conocer ese país, si bien no puede responder a todas las incógnitas. Apenas trata la cuestión religiosa, compleja y variable. El libro aporta datos y valoraciones valiosas, aunque en menos de 250 páginas y sobre un sistema opaco no es posible saber con precisión todas las respuestas. A juicio de la autora, si se frenan las reformas y se mantiene el régimen, China difícilmente logrará ser una superpotencia del siglo XXI. Su futuro en su entorno y en África es una incógnita.